Urano en la astrología

Urano en la astrología

Los planetas en la astrología

Para poder entender la naturaleza de los planetas es bueno recordar qué son dioses en sentido psicológico, son energías vivas que tienen un propósito y una voluntad iguales a los de cualquier persona, pero con mayor dimensión.

Cada uno de los planetas tienen una naturaleza particular, así como necesidades y deseos propios determinados y una cosmovisión individual particular.

Están dotados de voluntad, de intención, de inteligencia y de movimiento, porque tienen la finalidad de dirigirse hacia alguna parte concreta de la vida.

A nivel personal representan aspectos de la psique, desde una simbología que representa la energía de la vida un arquetipo.

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Urano en la astrología 

Símbolo:
Signo: Acuario
Dios mitológico: Ouranos
Casa: 11
Elemento: Aire
Polaridad: Masculina
Anatomía: Tobillos y arterias
Chakra: Corona
Color: Azul eléctrico
Ángel asociado: Kassiel

En la astrología es conocido como el primero de los planetas exteriores, qué son a su vez los que tienen más efecto en nuestras vidas externas, en la sociedad en general, en lugar de afectarnos como individuos, pero de ningún modo ello quiere decir que no puedan afectarnos o dejarse sentir a nivel personal.

 Sin embargo, estos planetas exteriores se utilizan para estudiar el medio en el que nos movemos, todo lo que nos rodea a nuestro alrededor y los cambios que nosotros podemos ver o esperar de nuestro entorno. También es un planeta generacional, junto con Neptuno y Plutón, dado que pasa varios años en cada signo, es por eso que puede influir con un mismo comportamiento en generaciones enteras. 

En lo concerniente a Urano el cambio puede ser positivo o negativo, pero en esencia, actúa como un catalizador y pone las cosas en marcha guiándolas por un camino que nos lleva a un destino muy diferente del que tal vez nosotros habíamos planificado. 

Se le asocia igualmente con la creatividad, con el aporte de ideas al mundo material y  su capacidad de transformarse, iniciar el cambio a través de la modificación de perspectivas y pensamientos, aunque ello no siempre arroja el resultado que teníamos en mente.  Esto se debe fundamentalmente, a que el proceso de transformación de una idea o de un pensamiento en algo material y tangible, altera notablemente la imagen que había en el pensamiento.

A Urano en la astrología se le llama el planeta del destino y si bien no podemos dirigir o controlar el curso que va a tomar, sobre lo que sí tenemos pleno control es sobre nuestras reacciones frente a él.

Representa la intuición, lo inesperado y provoca cambios, transformaciones, abriendo lugar a  una nueva condición de vida. Se dejan atrás las cosas que no van a más, las que no funcionan, las que están gastadas o son innecesarias, para dar paso a aquellas que en este momento sí que tienen relevancia.

Podría equipararse a la carta de la torre en el Tarot, donde de pronto lanzamos todo abajo, lo derrumbamos, para volver a reedificar de nuevo de una forma más sólida, mejorada, diferente y esto podemos trasladarlo a todos los estamentos de nuestra vida, fundamentalmente a lo material pero también a lo emocional.

Pueden darse situaciones, especialmente en lo familiar, donde a veces reaccionamos de manera abrupta y nos veamos obligados a defendernos a nosotros mismos, incluso empleando actitudes o actitudes que de pronto, anteriormente no habíamos expresado.

 Urano no mira atrás, mira hacia delante, construye hacia delante, representa lo nuevo, el progreso orientado hacia el futuro y esto puede ser positivo, pero a la par, también puede ser negativo si no le permitimos expresarse como desea y en lugar de construir, provoca destrucción, anarquía y caos.

 Queremos mejorar continuamente nuestro nivel de vida buscando nuevas oportunidades y posibilidades de estructurar nuestra existencia, de una manera segura y cómoda. Sin embargo, apuntando hacia el lado negativo, este progreso puede verse encorsetado por fuertes medidas de seguridad o incluso por normas que son inflexibles. 

Urano nos empuja a derribar las barreras existentes para dirigirnos al descubrimiento de lo nuevo, nos libera de nuestras ataduras y obligaciones para reencontrarnos con la solución de los problemas existentes.

 Dentro del Sistema Solar, Urano va después de Saturno. Saturno representa los límites, las restricciones que son precisamente las que Urano traspasa y deja atrás.

Incluso yendo más allá, Urano nos ayuda a liberarnos de esas relaciones, de esos enlaces, de esas uniones, que de alguna manera se han convertido en desagradables y en ocasiones, favorece esos pasos intermedios para abandonar las relaciones cuando ya no resultan sostenibles.

 Urano en la astrología busca el conocimiento simplemente porque si, por el puro disfrute y el puro amor a ese conocimiento. Le gusta investigar, le gusta encontrar soluciones a problemas existentes y en estos términos, Urano irrumpe en nuestra mente aportándonos ideas que nos ayudan a cambiar las situaciones de golpe. Urano no va escatimar absolutamente ningún esfuerzo para alcanzar nuevos conocimientos, a pesar de que en el camino se puedan encontrar obstáculos, impedimentos, resistencias, etcétera.

 Hay que tener en cuenta qué llevado al extremo se puede caer en el fanatismo y en la falta de escrúpulo. Sin embargo, una persona que es uraniana va a encontrar placer y satisfacción dando final a situaciones que son dolorosas y precarias, creando otras nuevas que son mucho mejores. La aspiración es el alcanzar el mundo perfecto.

A nivel kármico, la misión de Urano es precisamente diluir esas mochilas dolorosas que cargamos del pasado y que ya no son útiles en el momento actual. Nos ayuda a separar el bien del mal y también nos ayuda a sacarnos las máscaras. Nos enseña cuál es el propósito de nuestra vida y lo que en apariencia puede ser algo destructivo y desintegrador, en realidad es liberador, ya que nos ayuda a separarnos de esas partes oscuras, obsoletas, que aún permanecen en nosotros y que nos están obstaculizando el camino. Aquí trabaja de manera muy cercana con Saturno, el señor del Karma, y a través de las pruebas que se nos impongan, podremos disolver aquello que haya quedado pendiente de solución.

Para saber dónde nos está afectando, hemos de mirar nuestra carta natal y hay que buscar la casa en la que tenemos ubicado  Urano. Será ahí, en esa zona, dónde experimentaremos mayores cambios, incluso perturbaciones ,y más allá, incluso rupturas. Habremos de reconstruir un nuevo camino con cimientos mucho más sólidos por los que transitar. Sin embargo, no hay que obviar que antes de construir lo nuevo, habremos de finalizar con lo viejo.

Urano rige la astrología, la psicología, la metafísica, el ocultismo, las ciencias, las aventuras y los inventos.

Urano en la astrología simboliza lo inesperado, lo abrupto y lo brusco, la reforma y la transformación, la libertad, la independencia, las colaboraciones y las sociedades, la tecnología, la electricidad, los motores, lo excentrico, el desorden y las rebeliones.

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